LA VIDA PASA MIENTRAS SUCEDEN COSAS, ASÍ QUE HAZ MUCHAS COSAS

EL MONSTRUO AZUL


Comencé a llorar tras cerrar la puerta

que pinte en las nubes

tras oír tu portazo,

atormentado por las torturas

de tus ojos en la recolecta

de sonrisas mañaneras.

Conseguí echar la llave

por fuera, para dejarlas

a tu alcance,

porque tu vuelta era mi llegada.

Crie un monstruo azul

entre las paredes de aquel

ruido ancestral, y

te busque en el bosque

de los recuerdos nocturnos

embocados como el mal vino.

Quise moldear la locura

que diseñaste en mi cabeza

sin pincel de brocha fina,

porque siempre fuiste

aquella engreída

del prado verde de ese pueblo.

Ahora oigo el cancaneo

de tus zuecos regresando

entre el barro que no deja

huella, porque en mí,

tu huella se borro hace tiempo.


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